El Niño entra en fase extraordinaria: lluvias más intensas se esperan desde enero de 2027
El fenómeno El Niño está ingresando a una fase de magnitud extraordinaria en la región Niño 1+2, aunque sus efectos más severos en forma de lluvias todavía no se presentan debido a que las aguas cálidas aún no se encuentran suficientemente próximas al litoral peruano, explicó a la Agencia Andina el especialista del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Nelson Quispe. En diálogo con la Agencia Andina, el especialista precisó que la intensidad de El Niño se determina a partir de las anomalías de la temperatura superficial del mar. En ese sentido, detalló que un evento débil registra anomalías de entre 0.5 y 1.3 grados Celsius; uno moderado, de 1.3 a 2.1 grados; uno fuerte, de 2.1 a 3.5 grados; mientras que valores superiores a 3.5 grados corresponden a una categoría extraordinaria. Este contenido puede reproducirse citando a la Agencia Andina ©️ Editora Perú Ahora en septiembre “estamos entrando” al evento extraordinario, sostuvo Quispe, quien remarcó que el hecho de que el fenómeno haya alcanzado esta categoría no significa que las lluvias intensas comiencen inmediatamente. El umbral de los 26 grados Quispe explicó a la Agencia Andina que uno de los indicadores clave para determinar el potencial de lluvias en la costa es la temperatura absoluta del mar. Cuando las aguas superficiales cercanas al litoral alcanzan o superan aproximadamente los 26 grados Celsius, se favorece la formación de nubes de gran desarrollo y, con ello, la ocurrencia de precipitaciones. El vocero del Senamhi precisó que actualmente las aguas cálidas todavía no están suficientemente pegadas a la costa. El valor de 26 grados se observa principalmente en el Golfo de Guayaquil y una pequeña zona de Tumbes, pero los pronósticos apuntan a que desde noviembre este valor se acercaría más al litoral, inicialmente en Tumbes y Piura. Posteriormente, durante diciembre, avanzaría hacia Lambayeque y La Libertad. Ahora en septiembre “estamos entrando” al evento extraordinario, sostuvo Quispe, quien remarcó que el hecho de que el fenómeno haya alcanzado esta categoría no significa que las lluvias intensas comiencen inmediatamente. El umbral de los 26 grados Quispe explicó a la Agencia Andina que uno de los indicadores clave para determinar el potencial de lluvias en la costa es la temperatura absoluta del mar. Cuando las aguas superficiales cercanas al litoral alcanzan o superan aproximadamente los 26 grados Celsius, se favorece la formación de nubes de gran desarrollo y, con ello, la ocurrencia de precipitaciones. El vocero del Senamhi precisó que actualmente las aguas cálidas todavía no están suficientemente pegadas a la costa. El valor de 26 grados se observa principalmente en el Golfo de Guayaquil y una pequeña zona de Tumbes, pero los pronósticos apuntan a que desde noviembre este valor se acercaría más al litoral, inicialmente en Tumbes y Piura. Posteriormente, durante diciembre, avanzaría hacia Lambayeque y La Libertad.