¡Un abrazo de Navidad! Juventud abanquina devuelve dignidad y esperanza en la Beneficencia Pública
En una ciudad donde la prisa suele silenciar las historias más valiosas, un grupo de jóvenes líderes decidió detener el tiempo y escuchar. La mañana del jueves 18 de diciembre, la Beneficencia Pública de Abancay fue escenario de una jornada que trascendió la ayuda asistencial para convertirse en un acto profundo de humanidad y compromiso social. El Comedor “Virgen del Rosario” se llenó de abrazos, palabras sinceras y miradas agradecidas. Allí, decenas de adultos mayores no solo recibieron alimentos, abrigo y orientación legal, sino algo mucho más esencial, como es la certeza de que aún importan, que su voz tiene valor y que no están solos. En cada gesto, la cercanía de la Navidad dejó de ser una fecha y se transformó en un mensaje vivo de respeto y dignidad. La actividad se convirtió en un homenaje silencioso, pero poderoso a quienes forjaron la historia de Abancay. Lejos de la indiferencia, la jornada recordó a la comunidad que los adultos mayores son la memoria viva de la ciudad y que su cuidado no debe ser una opción, sino una responsabilidad colectiva. Esta iniciativa fue posible gracias al liderazgo y vocación de servicio de los jóvenes Alcides Ccolque, Martín Soto, Miguel Benites, Jairo Vargas y Brat Román, quienes demostraron que la solidaridad no es un discurso, sino una acción concreta. Su compromiso reafirma que en las nuevas generaciones de Abancay sigue latiendo una conciencia social activa y transformadora. Las sonrisas, los agradecimientos y los abrazos finales quedaron como el testimonio más auténtico de una jornada hecha con el corazón. Más que un acto navideño, fue una promesa de seguir trabajando por una ciudad más justa, humana y solidaria, donde nadie quede en el olvido.
