Niños abanquinos brillan con luz propia en el Ajedrez Panamericano de Brasil
Ayer 7 de septiembre, la ciudad de Abancay fue testigo de un momento de alegría y lleno de orgullo. Juan Eduardo Ramos Barriga, un niño talento de la Institución Educativa Miguel Grau, llegó a su tierra que le vio nacer tras obtener una destacada medalla de oro en el Campeonato Panamericano Escolar de Ajedrez Sub7, celebrado en Florianópolis - Brasil. Este logro no solo refleja la excelencia individual de Juan Eduardo, sino que también simboliza el potencial y la grandeza que reside en la niñez de nuestra región. Al llegar al Terminal Terrestre de Abancay, Juan Eduardo fue recibido con entusiasmo y cariño por sus familiares, quienes expresaron su alegría y orgullo por este logro que enaltece a nuestra ciudad. El niño, con humildad y madurez, mostró a la prensa las medallas que conquistó en modalidades rápidas, clásicas y blitz, reafirmando que el talento y el esfuerzo abanquino están en camino de dejar huella en el escenario internacional. A su lado, Kilian Chávez Díaz, también con medallas en mano al obtener el quinto lugar, representó al colegio particular Sedes Sapientiae demostró que la juventud de Abancay continúa destacándose en competencias de alto nivel. Everaldo Ramos, padre de Juan Eduardo, hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales para que se reconozca y apoye el deporte ciencia. Consciente del potencial de muchos otros niños y jóvenes en diferentes disciplinas, solicitó mayor inversión en infraestructura, capacitación y programas que fomenten el talento desde temprana edad. “Estos niños no solo representan a Abancay o Apurímac, sino que son un ejemplo de que, con apoyo y dedicación, nuestros jóvenes pueden alcanzar grandes metas y contribuir al desarrollo de nuestro país”, afirmó. Este éxito es resultado del trabajo arduo en el Club y Academia Chess Máster Perú, donde tanto Juan Eduardo como Kelian han perfeccionado sus habilidades en distintas modalidades. Sin duda, su triunfo en Brasil es solo el comienzo de una carrera llena de promesas y esperanza para el deporte ciencia en la región. Estos niños promesas campeones nos enseñan que la educación, la disciplina y el amor por el deporte pueden abrir caminos hacia la excelencia y transformar vidas. Sus logros inspiran a toda la ciudadanía a seguir creyendo en el potencial de nuestra niñez y a trabajar unidos para crear un futuro lleno de oportunidades y orgullo nacional.
