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¿Buscando al Muqui en Circa?
Publicación: mi�rcoles, 20 de mayo de 2026

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¿Buscando al Muqui en Circa?

¿Buscando al Muqui en Circa?

Se comenta y se cree, que, así como en la selva el guardián de los bosques amazónicos es un personajillo al que se le conoce con el nombre de Chullachaki por tener un pie cojo con pata de palo, se cree también que en el corredor andino existe otra criatura diabólico dueño de la riqueza mineral del subsuelo conocido con el nombre de Muqui. El Domingo 17 de Mayo, la empresa minera Río Tinto Mining And Exploration S.A.C llegó a la comunidad campesina de Circa, en busca del Muqui Cirqueño. Atendiendo a la petición de Río Tinto, la directiva comunal convocó a asamblea de carácter general para recibir información del concesionario. El agente de relaciones comunitarias de Río Tinto, informó que tienen título vigente de una concesión minera que involucra a las comunidades campesinas de Circa, Atancama y Urpipampa en los distritos de Circa y Lambrama de la provincia de Abancay, y viene a solicitar autorización y facilidades para realizar la prospección y exploración minera dentro de la comunidad campesina de Circa, empezando por la actividad del “Cateo” que consiste en buscar evidencias e indicios de mineralización por medio de labores como: Buscar afloraciones mineras, toma de muestras mineras, excavaciones de zanjas y recojo de trozos de rocas, entre otros. Actividades que, de obtener consentimiento y autorización comunal, tomaría un tiempo aproximado de 60 días y emplearía para el acompañamiento entre 4 a 6 personas. Mencionó también, que Río Tinto aportaría a la comunidad hasta con 4 mil soles, por el permiso para transitar sobre el territorio comunal que involucra su área de concesión. Recibida la información, la comunidad despidió con cortesía al agente de Río Tinto. Fue la primera parte de la asamblea. En la segunda parte y ya en el interno, las apreciaciones y experiencias sobre el pasado y presente de la actividad minera en el corredor minero de la Región Apurímac fueron expuestas por los diferentes actores y recibidas por la directiva comunal con total transparencia. Se llegó a decir inclusive, que Circa era el único distrito de Abancay que no estaba involucrado todavía en el negocio minero. Las preocupaciones tanto de directivos y comuneros, fueron coherentes y razonablemente entendibles. La comunidad no tiene zonificación económica y ecológica. Para ellos, el territorio comunal no está vacío, según su creencia ancestral y su estatuto comunal, todos los recursos naturales que en ella existen, forman parte de su derecho comunal. Por eso les llama la atención que los demás sectores como la Autoridad del Agua y SERFOR, estén dando viabilidad a Río Tinto a espaldas de la comunidad. También se escucharon voces que no desean el ingreso de ningún tipo de actividad minera por temor a los pasivos ambientales y la pérdida de sus lagunas, nacientes y ojos de agua del que beben sus animales y ellos mismos utilizan para su consumo diario y para riego de sus cultivos que constituyen el sustento de su supervivencia. porque justamente, el área concesionada a Río Tinto afecta a las cabeceras de cuencas que tendrían incidencia directa no solamente en la comunidad de Circa, sino en las demás comunidades de la parte baja. Tanto la directiva, como los comuneros, son conscientes de que algún día habrá grandes conflictos por el agua. Pero viene el dilema de siempre: ¿Quieren oro o quieren agua? Aunque el agente de Río Tinto dejó en claro que, “si la comunidad no acepta, no forzaran con su ingreso”, el poderoso caballero Don Dinero podría ablandar voluntades más adelante. Lo que parece “Desarrollo”, podría terminar siendo lo contrario, con acuíferos desaparecidos, ríos muertos, comunidades enfrentadas, animales exterminados y una comunidad en conflicto interno permanente. La asamblea, como se dijo al inició, solo tenía el carácter de “Informativo” por lo que no se arribó a ningún acuerdo, ni se dio respuesta alguna a Río Tinto. Pero en algún momento, la directiva comunal afrontará la difícil situación de tomar decisiones. Si la comunidad dice sí, tendrán que firmar el “Acuerdo Previo” luego de una etapa de negociaciones transparentes y de buena fe, sobre los posibles impactos sociales y ambientales. También sobre la ridícula oferta de los 4 mil soles que ofreció Río Tinto. Si la comunidad no acepta, Río Tinto tendría que desistir, porque la comunidad no aceptará presiones ni amenazas como la figura de la “servidumbre forzosa”. Esa situación, obligaría a los comuneros y a su directiva, a defender su territorio en uso de su autonomía consagrada en el art. 89°de la constitución política. Y Circa tiene los antecedentes históricos en defensa de su territorio, no sería la primera vez. La comunidad campesina de Circa, es una comunidad originaria preexistente a la fundación de nuestra república actual, por lo que está envestida no solo del derecho constitucional, sino también de tratados internacionales como el Convenio 169 de la OIT. tiene saneada la seguridad jurídica de su territorio como la personería jurídica de su institución comunal. Por lo que estaría en capacidad de enfrentar a Río Tinto, en defensa y resguardo de sus tierras y territorio comunal, solicitando de ser necesario la Consulta Previa al Estado, cuando considere que existen evidencias razonables de alguna situación que ponga en riesgo además de los impactos sociales y ambientales, generando cambios relevantes y directos que originen modificaciones en su territorio, en el modo y estilos de vida, en su tranquilidad y sus creencias, en los aspectos económicas, sociales, culturales, y la seguridad jurídica de su territorio, que son la base de su existencia social y cohesión como pueblo originario La directiva comunal, tiene la difícil tarea para evitar que se produzcan situaciones de divisionismo entre comuneros y mantener indivisible el tejido social conforme a costumbres y culturas ancestrales propias del poblador cirqueño. Por ahora la comunidad campesina de Circa está en reflexión prudente sobre el ingreso de la actividad minera en su territorio. Salvo que el Muqui, ese enanito bandido de las minas, quiera congraciarse con Río Tinto, como ya lo hecho con tantas otras comunidades.

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    Chaski
    EDITOR